Biografía

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Creo que la política debe ser para servir a los demás y no para servirse. Por eso fui uno de los líderes del NO en el plebiscito del 02 de octubre de 2016, asesor externo de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y uno de los líderes del Movimiento Estudiantil por la Constituyente.

La corrupción no tiene partido político ni ideología. A todos los corruptos hay que combatirlos por igual. Conocí a profundidad la estructura del Estado como coordinador de la agenda legislativa durante el primer gobierno del ex presidente Uribe. Estudié la crisis de la rama judicial cuando fui viceministro de Justicia y propusimos una gran reforma que fue obstaculizada por las Cortes. Debemos trabajar para recuperar el Estado de Derecho, el imperio de ley, la seguridad jurídica, la justicia y la confianza en las instituciones.

 

Mi trabajo como consultor en temas de justicia, seguridad y responsabilidad social empresarial de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) me ha permitido recorrer América Latina y las regiones apartadas y olvidadas de Colombia y conocer de primera mano los problemas de campesinos, agricultores, ganaderos y comunidades indígenas y afro.

 

La lucha contra la pobreza es una urgencia. Hay que hacer de Colombia un país donde todos seamos propietarios. Como empresario y como consultor empresarial internacional se bien que apoyar los emprendimientos individuales y la empresa privada es la clave para generar riqueza, crear empleo y superar la pobreza.

 

Como abogado experto en derecho constitucional y profesor en la materia, conozco a fondo la Constitución del 91 y la necesidad de defenderla de los ataques que le están haciendo. Como experto y profesor en derecho internacional, derechos humanos y derecho internacional humanitario, asumí la defensa del Estado en varios casos frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y se bien lo que debe hacerse para corregir la equivocada estrategia del gobierno frente a las demandas de Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia.

 

Tenemos que derrotar a los violentos y los criminales. Mi experiencia como consultor internacional en seguridad de distintos gobiernos de América Latina y como asesor principal en el Ministerio de Defensa, me permite comprender a profundidad los principales desafíos en la materia y diseñar estrategias que nos permitan vivir en un país más digno y seguro, donde se persiga y castigue el narcotráfico, el microtráfico y a los delincuentes.

Construir un país donde todos seamos propietarios:
 
  • Reducir la pobreza a través de la generación de riqueza, la creación de empleo y la focalización de los programas sociales del Estado en los más pobres.
  • Disminuir los impuestos para aliviar el bolsillo de los colombianos.
  • Crear estímulos para nuevas empresas y jóvenes emprendedores.



Proteger la vida y la familia:

  • Desarrollar una red de protección para las madres cabeza de familia 
  • Combatir el maltrato contra la mujer y los niños y el abuso sexual de menores
  • Proteger la vida desde su concepción.
 
Defender la democracia y la institucionalidad:
 
  • Defender la democracia y recuperar el valor del voto, la Constitución, el imperio de la ley, la separación y autonomía de todas las ramas del poder público
  • Corregir el pacto con las Farc para no premiar a los criminales y no darles beneficios y privilegios que no tienen los ciudadanos que nunca hemos delinquido
  • Profunda reforma a la justicia
 
Recuperar la seguridad:
 
  • Combatir a las “disidencias” de las Farc, el Eln, las Bacrim, los combos, pandillas y delincuencia común
  • Lucha frontal contra narcotráfico, el microtráfico y la drogadicción
  • Fortalecer a la Fuerza Pública, devolverle su capacidad operativa y de inteligencia, defender los derechos de los militares y policías, activos y retirados, y los de sus familias.
 
 
Combatir el lastre de la corrupción:
 
  • Despolitizar los entes de control y fortalecer las veedurías ciudadanas
  • Prohibir que los corruptos puedan ser funcionarios públicos o contratar con el Estado 
  • Suprimir la tramitología del Estado que tanto agobia a los ciudadanos.